En un spa el problema no es el volumen de turnos, es que dos sesiones no se pisen y que la gift card que vendiste en junio no se cobre dos veces.
Cargás cada masajista —o cada cabina— como profesional y tenés su agenda independiente. Sin superposiciones ni sesiones encimadas.
Un drenaje de 90 minutos y un masaje descontracturante de 45 conviven en la misma agenda, cada uno con su tiempo y su precio.
Vendés la gift card, queda registrada y cuando se usa impacta en la caja. Se acabó el cuaderno de quién regaló qué.
Cobrás una seña al momento de reservar para que la sesión larga no te quede vacía. La seña se descuenta del total al cobrar.
Historial de sesiones, notas de qué se trabajó, zonas, contraindicaciones y observaciones. Todo lo que necesita el terapeuta antes de entrar.
Efectivo, transferencia, tarjeta y MercadoPago. Cierre del día y comisión automática por terapeuta.
Y hay bastante más: mirá todas las funciones.
¿Lo estás comparando con otra opción? Mirá las comparativas.
Sí. Cargás cada cabina o sala como si fuera un profesional y cada una queda con su propia agenda: si la cabina 1 está ocupada de 15 a 16:30, no se puede reservar otra sesión ahí. Es la forma más simple de que nunca se te pisen dos sesiones en el mismo espacio.
Sí. Cargás la gift card cuando la vendés y queda registrada. Cuando el cliente la usa, se aplica al turno y el movimiento impacta en la caja, así el total del día te cierra exacto sin anotarlo aparte.
Sí. Podés cobrar una seña al reservar el turno y queda asociada a ese turno. Cuando el cliente viene y cobrás, la seña ya está descontada del total. Es lo que más ayuda a que no te dejen colgada una cabina dos horas.
En la ficha del cliente hay notas libres donde el terapeuta deja lo que necesite: zonas trabajadas, contraindicaciones, lesiones, presión preferida. Queda visible junto al historial de todas las sesiones anteriores.
Sí. Salonware se instala como app desde el navegador (no hace falta bajar nada de la App Store ni de Google Play) y funciona igual desde la compu. Si se te corta el internet seguís pudiendo agendar y cobrar: los datos se sincronizan cuando vuelve.
Un solo plan de $30.000 por mes en pesos argentinos, con todo incluido y sin límite de empleados ni de clientes. Tenés 1 mes gratis para probarlo sin cargar tarjeta de crédito y podés cancelar cuando quieras.