Alquilás sillones o estaciones a profesionales independientes. Cada una con sus precios, sus clientas y su porcentaje. Salonware reparte y muestra la cuenta a las dos partes.
1 mes gratis, después $30.000 por mes · Sin tarjeta de crédito
El lío del coworking de belleza es siempre el mismo: quién cobró qué y cuánto le toca a cada uno. Salonware lo calcula y lo deja a la vista, sin planilla compartida.
Definís el porcentaje de cada profesional y el sistema reparte cada cobro. Las dos partes ven la misma cuenta, sin discusiones a fin de mes.
Cada una carga sus servicios y sus precios. No compartís lista de precios ni te tenés que meter en el negocio de la otra.
Cada profesional ve lo suyo y nada más. Vos, como dueño del espacio, ves el consolidado del local.
Cada una comparte su link y sus clientas reservan directo con ella, respetando el horario del local.
Todos los cobros del día en una sola caja, con el detalle de qué parte es de cada profesional y qué parte es tuya.
Horarios distintos por profesional, bloqueos por franco y —si lo activás— la posibilidad de encimar turnos.
Y hay bastante más: mirá todas las funciones.
¿Lo estás comparando con otra opción? Mirá las comparativas.
Es un local donde el dueño del espacio alquila sillones, estaciones o cabinas a profesionales independientes (peluqueras, manicuras, cosmetólogas, barberos), en vez de tenerlos en relación de dependencia. Cada profesional maneja sus propias clientas y sus propios precios, y le paga al local un porcentaje o un alquiler.
Definís el porcentaje que le corresponde a cada profesional y, cuando se cobra un turno, el sistema divide el monto automáticamente. El reparto queda visible para las dos partes en la caja y en los reportes, así nadie tiene que rehacer las cuentas ni confiar en una planilla suelta.
Sí. Cada una arma su catálogo de servicios con sus duraciones y sus precios. No hay una lista de precios única del local, porque en un coworking cada profesional es un negocio distinto.
No, salvo que vos lo habilites. Los permisos son individuales por persona y por módulo: cada profesional ve su agenda, sus clientas y sus números, y el dueño del espacio ve el consolidado de todo el local.
Viene apagado. El coworking es una configuración que activás desde el panel cuando la necesitás: si tenés un salón tradicional con empleadas en relación de dependencia, no cambia nada de cómo venías trabajando.
Un solo plan de $30.000 por mes en pesos argentinos, con todo incluido y sin límite de empleados ni de clientes. Tenés 1 mes gratis para probarlo sin cargar tarjeta de crédito y podés cancelar cuando quieras.